Para llevar a cabo la "Formación de espectadores" como en la técnica de animación lectora tenemos muchos recursos que van desde los multilenguajes (plástica, música, danza, literatura, etc.) hasta la utilización de otros géneros literarios o soportes artísticos como por ejemplo el cine por su fácil acceso y similitud con el hecho teatral. Pero en este apartado nosotros hemos seleccionado solo tres instrumentos didáctico por su transcendencia y utilidad. Estos son:

La formación de espectadores es un recurso cada vez más imprescindible para todas las personas que nos dedicamos al teatro y/o la educación , especialmente en épocas de crisis porque nos recuerdan la auténtica finalidad del teatro que no es otra que la de cuestionarnos sobre nosotros mismos, nuestra sociedad y nuestro tiempo.

Para ello que mejor instrumento que el teatro como manifestación artística que reflexiona sobre los "conflictos humanos" en todas sus formas y que nos habla de los agentes que en ellos intervienen ya sea como protagonistas, antagonistas, comparsas (el sufrido pueblo al que no se le reserva otro papel que el del observador pasivo) o tránsfugas.
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El acercamiento al concepto de animación lectora desde las prácticas dramáticas, a diferencia del mundo escolar
que se centra en aspectos intelectuales, motivacionales y afectivos alrededor del libro, se desarrollan actividades más globalizadoras que incluyen las dimensiones COGNITIVAS, AFECTIVAS y FÍSICAS del aprendizaje.

Además permiten poner en práctica la mayoría de competencias básicas de manera activa: c. comunicativa (Lorca comentaca que "el teatro era poesía puesta en pie"); c. cultural y artística; c. lingüística; c. de aprender a aprender (si todos los docentes deberíamos aplicar la máxima en el diseño de nuestras clases "Conócete a ti mismo" en el taller de dramatización se hace imprescindible); c. lingüística (niguna disciplina como el teatro permite desarrollar todas las habilidades lingüísticas, incluida la comunicativa); c. científica (el principio de "aprender haciendo" tan relevante en el desarrollo de la competencia científica en el caso de la dramatización es una condición sine qua non).

Por otra parte, no focaliza las actividades tanto en el libro como referencia prioritaria, sino en aspectos propios de las artes escénicas como son: performances, narraciones orales, asistencia a espectáculos, recursos multimedia, dossiers didácticos, etc. Algunas actividades a llevar a cabo serían:
  1. Visitas al mundo del libro, el teatro y la cultura (librerias, bibliotecas, teatros, museos, exposiciones, etc.)
  2. Desarrollar proyectos de investigación sobre el mundo del libro, los géneros y temas literarios...
  3. Implementar campañas de sensibilización por medio de posters, eslógans, manifiestos, redes sociales, artículos de divulgación en prensa, etc.
  4. Poner en práctica modelo de análisis de hábitos de lectura que además estén relacionados con el estudio global de prácticas culturales.
  5. Descubrimiento de los "juegos de lenguaje" como elemento de pedagogía lúdica para romper el hielo y motivar a los destinatarios en el descubrimiento de la lengua como materia de creación.
  6. Organización de eventos culturales alrededor del libro, el teatro y la cultura como narraciones orales, muestras temáticas, conferencias de divulgación, charlas con autores-ilustradores-actores-directores, veladas literarias, grupos de lectura, festivales tipo "Pueblo de libros", "Kosmópolis" o "Festivales de poesía", etc.
  7. Promover la publicación de materiales de animación lectora como revistas literarias, programas de radio (podcasts), páginas web, Power Point, etc.

La animación lectora desde las técnicas dramáticas consistiría en una especie de dramaturgia no tan solo a partir
de la obra literaria concreta sino de los tema, motivos, personajes, argumentos, etc. que esta desarrolla. Para ello
sugerimos una bibliografía básica:

  • La semilla inmortal (argumentos de la literatura universal a través del cine) por Jordi Balló y Xavier Pérez.

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